El 1 y el 2 del mundo se instalaron en los cuartos de final de Doha. Superaron con facilidad al ruso Korolev por 6-2 y 6-4 y al italiano Starace por doble 6-2 respectivamente.
SAQUE. El suizo volvió a ganar y va por su tercer título en Doha. (AP)
El suizo Roger Federer venció con facilidad al ruso Evgeny Korolev por 6-2 y 6-4 en una hora y tres minutos de juego y se clasificó a los cuartos de final del torneo de Doha, donde se medirá con el ganador del entre el italiano Andreas Seppi y el letón Ernest Gulbis. A ese camino se subió también el español Rafael Nadal, segundo favorito, al vencer por un doble 6-2 al italiano Potito Starace.
El número 1 del mundo, que fue dos veces campeón del torneo (2005 y 2006), se medirá en los cuartos de final con el ganador del partido entre el italiano Andreas Seppi y el letón Ernest Gulbis.
Por su parte Nadal, quien el domingo pasado logró la victoria en la exhibición de Abu Dhabi, tardó una hora y 12 minutos en superar a Starace. Jugará en cuartos de final contra el belga Steve Darcis, 122° del ránking mundial.
El certamen, que se disputa sobre cemento y reparte puntos para el ranking de la ATP, ofrece 1.024.000 dólares en premios.
Roger Federer recibió el trofeo que lo acredita como número uno del mundo en 2009 y así suma cinco años terminando en la cima; está a uno del récord de Pete Sampras
LONDRES - El suizo Roger Federer recibió en Londres el trofeo que lo acredita como el mejor jugador del mundo durante 2009, un logro que se aseguró el martes tras vencer al británico Andy Murray en su segundo partido de la Copa Masters.
El público que poblaba el estadio O2 de la capital inglesa se puso de pie para homenajear al líder de la ATP, que así consiguió finalizar el año como el mejor tenista del mundo en cinco ocasiones en su excelente carrera profesional. Antes, lo había logrado en 2004, 2005, 2006 y 2007.
De esta manera, Federer igualó la marca del estadounidense Jimmy Connors y y se colocó a sólo una del estadounidense Pete Sampras, quien tiene el récord, con seis.
Además, el suizo se convirtió en el segundo jugador que fue N° 1 al final de una temporada, perdió ese privilegio un año y luego lo recuperó, como le sucedió al checo-norteamericano Ivan Lendl, quien volvió a la cima en 1989.
Federer, que salió a la cancha vestido con pantalón y camisa negros, aseguró estar emocionado por los retos que le esperan en el futuro y subrayó la motivación que le supone enfrentarse a “grandes jugadores jóvenes” que van apareciendo a medida que pasan los años.
“Creo que es uno de los mayores logros que tuve“, dijo Federer, quien derrotó a Murray en la Copa Masters para asegurarse el primer puesto por encima de Nadal, pase lo que pase en el resto de este torneo final del calendario.
Federer se recuperó de una temporada de altibajos en 2008 al llegar a las finales de los cuatro Grand Slams en 2009, cuando se coronó en dos.
“Después de tener un 2008 difícil, volver este año y poder dominar y jugar al máximo nivel cuando hay tantos buenos jugadores en este momento, creo que ese es un logro maravilloso”, indicó Federer. “Es una gran sensación“, admitió.
El suizo recordó también que este año contrajo matrimonio y tuvo dos niñas, lo que sumado al éxito profesional -no en vano recupera el número uno después de que en 2008 se lo arrebatara el español Rafael Nadal- se transformó el 2009 en una temporada inmejorable para él.
De hecho, este año Federer obtuvo por primera vez la corona de Roland Garros y allí igualó el récord de Sampras de 14 títulos de Grand Slam en singles. Luego obtuvo Wimbledon por sexta vez -durante el período de siete años- y finalmente quebró la histórica marca para conseguir 15 coronas de los títulos más importantes.
Federer cumplió 28 años en agosto pasado y ya dijo que pretende seguir jugando al tenis algunos años más. Inclusive, comentó que quiere ganar la medalla de oro en singles en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
Federer, N° 1 del mundo, avanzó a las semifinales de Basilea, su ciudad, donde jugará con Chiudinelli, otro suizo; Djokovic, verdugo de Wawrinka, se medirá con Stepanek
BASILEA — Sigue su camino sin contratiempos. El suizo Roger Federer, el N° 1 del tenins mundial, derrotó al ruso Evgeny Korolev y jugará una de las semifinales de Basilea, en su ciudad natal, con Marco Chiudinelli, lo que asegura la presencia de un dueño de casa en la definición del domingo.
Federer, campeón de este certamen en los tres años últimos, superó al duro pegador Korolev (58° del mundo) por 6-3 y 6-2, en apenas 55 minutos, sumando así tres victorias consecutivas sin ceder un set en esta semana.
Este torneo de ATP se disputa en canchas de carpeta sintética y reparte un total de 1.755.000 euros en premios, siendo Federer el niño mimado del público.
Esta vez, Federer participa en Basilea, el certamen donde fue ball-boy de pequeño, ya siendo papá de mellizas. Y lo disfruta, en busca de su cuarta corona al hilo, en la misma temporada en la que por primera vez logró el doblete de triunfar en Roland Garros y en Wimbledon.
En los tres títulos previos en Basilea, Federer siempre cedió un solo set en los cinco triunfos. Perdió un parcial en los debuts del 2007 y el 2008 y dejó un capítulo en el camino en las semifinales del 2006. En las tres oportunidades, también jugó en condición de primer cabeza de serie.
En semi, Federer enfrentará a Chiudinelli, su compatriota y compañero de dobles en Basilea -perdieron en el debut formando dupla-. Su próximo rival ingresó en el cuadro principal individual gracias a una invitación de los organizadores. Hasta ahora, nunca se enfrentaron en un partido de singles.
En cuartos de final, Chiudinelli le ganó al ex top-ten francés Richard Gasquet por 6-1 y 6-3. Esta fue su primera victoria en este campeonato sin perder un set.
En la zona baja de la llave, el serbio Novak Djokovic, segundo preclasificado, avanzó a las semifinales tras superar por 3-6, 7-6 (7-5) y 6-2 al local Stanislas Wawrinka, sexto cabeza de serie y 21° del mundo.
Djokovic había llegado a cuartos con mucha comodidad, pero se encontró con un Wawrinka muy encendido y firme en sus disparos agresivos desde la base, pero que, como suele ocurrirle, se desmoronó mentalmente al perder el segundo set y se desdibujó en el decisivo. Ni le alcanzaron al anfitrión sus 13 aces.
La victoria del Djokovic frente a Wawrinka es la séptima en ese duelo personal, mientras que el suizo tan sólo pudo vencer al serbio en dos ocasiones, ambas en el 2006.
El jugador serbio, actual N° 3 del mundo, tuvo que esforzarse para conseguir el triunfo un día después de aplastar 6-0 y 6-0 al checo Jan Hernych.
Djokovic enfrentará el sábado al checo Radek Stepanek, el quinto preclasificado, que superó 4-6, 6-3 y 6-3 al croata Marin Cilic (cuarto favorito).
Djokovic llegó a las semifinales por 14° ocasión en 20 torneos disputados este año. Stepanek, por su parte, sigue en la batalla por un lugar en la Copa Masters final de la ATP, en Londres, aunque la derrota afectó las posibilidades de Cilic.
El croata, de 21 años, posiblemente tiene que ganar el Masters 1000 de París, la próxima semana, para clasificarse para el último torneo del año, en el que juegan los ocho mejores del ránking mundial. Allí defenderá la corona Djokovic.
Tras aproximadamente un mes de descanso, el tenista ganador de quince títulos de Grand Slam ha aseverado que participará en el certamen que cada año se desarrolla en su ciudad natal: Basilea. Este Torneo ATP 500 -en donde Roger Federer se consagró en tres ediciones consecutivas (2006 a 2008)- tendrá lugar a partir del 2 de noviembre.
La confirmación de su participación fue efectuada a través de la red social Facebook, en donde el tenista apuntaba lo siguiente: “He regresado a la práctica y entrenamiento desde hace algún tiempo y todo está yendo bien. Espero jugar en el torneo de mi ciudad natal, Basilea. También he tenido la oportunidad de pasar de un tiempo maravilloso con mi familia. Myla y Charlene lo están haciendo muy bien. Luego del entrenamiento de ayer, Mirka y yo las llevamos a una caminata por el lago Zürich. ¡Siempre me excita retornar en Suiza!“.
Luego de arribar a la vigésimo primera final de Gran Slam y séptima consecutiva y de asegurar la participación de Suiza en la Copa Davis de 2010 -al haberse impuesto este equipo en su serie ante Italia, por un resultado de 3-2-, Roger Federer anunció que no disputará el ATP World Tour 500 de Tokyo y el ATP Masters 1000 de Shanghai, certámenes que comenzarán en los días 5 y 12 de octubre, respectivamente.
En su página oficial, el tenista que actualmente ocupa la primera plaza del Ranking mundial, se explayaría acerca de esta decisión, señalando lo siguiente: “Siento tener que retirarme de Tokyo y Shanghai, ya que son dos de mis ciudades preferidas y los aficionados han sido geniales conmigo a lo largo de los años. Después de consultar con mi equipo y los doctores, he decidido tomar la difícil decisión de retirarme de los dos torneos para proporcionar a mi cuerpo una oportunidad de descansar, rehabilitarse y recuperarse completamente de un año físicamente desafiante“.
Esto implica que el Torneo de Basilea será el próximo certamen que contará con la presencia del tenista suizo, quien, desde el 2 de noviembre, afrontará la defensa del título por tercera vez consecutiva. Probablemente, en esta decisión también haya influido los recientes nacimientos de las primeras descendientes del mejor jugador de la historia del tenis.
El argentino Juan Martín del Potro le ganó muy fácil al número 2 del mundo, el español Rafa Nadal, y definirá el US Open ante Roger Federer, quien eliminó a Novak Djokovic
NUEVA YORK — El argentino Juan Martín del Potro, en plena explosión competitiva, se situó por primera vez en su carrera en la final de un Grand Slam a costa de las expectativas del español Rafael Nadal (6-2, 6-2 y 6-2), cuyo tenis resultó insuficiente para prolongar aún más sus aspiraciones en el US Open. Su rival en la final del lunes será nada menos que el suizo Roger Federer. El número 1 del mundo se impuso ajustadamente al serbio Novak Djokovic por 7-6, 7-5 y 7-5.
UNA LECCIÓN DE TENIS
El último major del curso se le resiste al número dos del circuito. Por segundo año consecutivo se quedó a orillas de la final. En el 2007 frenado por el escocés Andy Murray. En esta, por el argentino Juan Martín del Potro. En ambas ocasiones, víctima del empuje apresurado de dos raquetas con una notable reputación ya en el circuito.
El juego de Nadal se quedó corto ante el empuje del sudamericano, que ya es consciente del potencial que aglutina y está definitivamente convencido de sus posibilidades. Ha madurado. Su mentalidad es sólida.
Del Potro tiene entre ceja y ceja el Abierto de Estados Unidos. No le tembló el pulso desde el inicio del juego. Y siempre que tuvo contratiempos tiró de su gran recurso. El saque. Cada vez que Nadal amenazó su servicio, el tenista de Tandil contrarrestaba con un golpe incontestable.
El tercer sudamericano en alcanzar una final en Flushing Meadows, tras el peruano Alex Olmedo, que perdió la de 1959 ante el australiano Neale Fraser y el también argentino Guillermo Vilas en 1977, el único que logró el torneo tras batir a Jimmy Connors, obtuvo rentabilidad completa del saque, que nunca perdió. Cuando le entró el primero, obtuvo el 85 por ciento de los puntos. Cuando tuvo que jugar con el segundo, el 78.
Nadal, que ha afrontado condicionado por su problema abdominal su recorrido por el torneo, no encontró la fórmula de tutear al sudamericano. Nunca tuvo el dominio del juego. Para mover de lado a lado a un adversario enorme, capaz de alcanzar con soluciones, cada una de las alternativas que le proponía el balear.
Siempre conservó el saque Juan Martín del Potro. Mientras Nadal sufría cada vez que ponía en escena el suyo. En el primer parcial, el argentino firmó dos roturas. Lo ganó al resto. Igual que el segundo. Nadal tuvo opciones de ‘break’ con cuentagotas. Pero la raqueta de Tandil siempre salía airoso con dos mazazos.
El jugador español, que no obstante habrá recuperado el número dos del mundo al término del torneo, adolece aún de puesta a punto. Los setenta días alejado de la competición por culpa de la tendinitis en sus rodillas han devuelto a Nadal a la competición con un rodaje escaso. Y en la superficie en la que se desenvuelve con más dificultad. La pista dura. Su participación en Cincinnati y Montreal fue una advertencia. Allí ya brotó la dolencia abdominal. La que le ha mediatizado en Flushing Meadows, su Grand Slam hasta ahora maldito.
“Del Potro ha estado increíble. Es difícil jugar en estas condiciones, con el abdominal como estaba. Ante la exigencia de un torneo como este. Pero en cualquier caso, hay que felicitar a Del Potro“, reconoció el español al finalizar el partido.
Del Potro, sin embargo, que redondeó el triunfo con un inicio apabullante en el tercer set (3-0), se maneja a su antojo en cemento. El tercer argentino en alcanzar una semifinal del Abierto de Estados Unidos, tras Nalbandián en el 2003 y Guillermo Vilas en 1975 y 1977, a cuya herencia aspira, se ha arrimado definitivamente al cuarteto, hasta ahora inaccesible, del circuito.
Con sus veinte años, Del Potro pretende recuperar la estela de Vilas y convertirse en el segundo sudamericano en la historia del torneo en triunfar en Flushing Meadows.
LA COSTUMBRE DE ROGER
Federer, número uno del mundo, arruinó, otra vez, las aspiraciones del serbio Novak Djokovic (7-6 (3), 7-5 y 7-5) para encarar, por sexto año consecutivo, la final del US Open.
El helvético, pentacampeón del último Grand Slam del año, se sitúa ya a orillas de otro registro histórico. Los seis triunfos en el último Grand Slam del año, que lo pondrían a la altura del mítico John Tilden, que tiene fijada esta marca desde 1928.
En su 40ª victoria consecutiva en Flushing Meadows, Federer solventó la contingencia en poco más de dos horas y media. Para desesperación de su adversario, frenado por el helvético en cada uno de los intentos por conquistar el Abierto de Estados Unidos.
No hay forma de que el jugador de Belgrado, cuarto del mundo, haga historia en Nueva York. A pesar de haber sido capaz de doblegar a la raqueta de Basilea en cuatro de los 12 enfrentamientos previos, incluidos dos en este año, tanto en pista dura -Miami-, como en tierra -Roma-, el duelo se pareció más al choque más reciente que han dirimido. En la final del Masters 1000 de Cincinnati, cuando Federer arrolló por 6-1 y 7-5.
En esta ocasión, sólo durante el primer set Djokovic mantuvo el tipo. Fue también a remolque. Pero no volvió la cara al duelo. Resuelto en el tie break, la pérdida condicionó el desarrollo del resto del encuentro. El serbio cedió su saque en los últimos juegos del segundo y tercer set. Y ahí se acabó el partido.
Para la imagen, el penúltimo punto del suizo. Cuando desde el fondo de la pista, por debajo de las piernas, en carrera, ejecutó un passing inalcanzable a su adversario. El público se rindió a la clase del número uno del mundo.
“Son puntos bonitos, que ayudan, sobre todo, por el momento tan importante en el que se han producido“, dijo Federer tras el encuentro.
Federer, que superó el récord de Grand Slam de Pete Sampras y ya acumulando quince títulos major, aspira ahora, en su recinto natural al 16º. Se enfrentará a Juan Martín del Potro, que batió al español Rafael Nadal en las semifinales.
“Del Potro ha jugado increíble con Rafa Nadal. Espero un partido muy competido (disputado)“, dijo el helvético, que afrontará una nueva final ante un adversario que nunca ha luchado por un título grande.
Roger Federer arribaba al ATP Masters 1000 de Cincinnati sin enfrentar demasiada presión, en virtud de que, en 2008, había alcanzado meramente la instancia de Octavos de Final, en donde fue eliminado por Ivo Karlovic. Por otro lado, a pesar de no superar la Segunda Ronda del certamen, no existía posibilidad de que abandonara la primera posición del Ranking Mundial.
En este certamen, el jugador perseguía varios objetivos. Uno de ellos consistía en demostrarle a quienes criticaron su derrota ante Jo-Wilfried Tsonga -partido en el cual se encontraba con una ventaja en el marcador de 5-1, pero se revelaría incapaz de definirlo en el tie-break- que ésta no lo había afectado en modo alguno.
No obstante, su principal meta era consagrarse por tercera vez en el certamen -luego de sus victorias en 2005 y 2007- y, de esta manera, aproximarse al récord de torneos de Master Series obtenidos que, actualmente, ostenta André Agassi -es decir, diecisiete-.
Análisis del torneo
En el rendimiento del tenista ganador de Wimbledon y Roland Garros en el certamen se observaría un punto de inflexión durante el partido disputado ante Lleyton Hewitt, desarrollado en Cuartos de Final -jugador al que se impuso por 6-3 y 6-4-, momento a partir del cual se visualizó una mayor solidez en su juego y una menor comisión de errores no forzados.
Con prelación a aquel encuentro, Roger Federer se había mostrado bastante errático en su presentación ante David Ferrer, en donde, durante el tercer set, llegó a estar en una desventaja de 3-1 en el marcador. No obstante, posteriormente, conseguiría dos quiebres de servicio ante el español, circunstancia que posibilitaría ganar el cotejo por 3-6, 6-3 y 6-4
En la instancia de Semifinales, el jugador que ocupa la primera plaza del Ranking Mundial enfrentaba a Andy Murray, rival contra el cual el historial de enfrentamientos personales arrojaba un saldo negativo, ya que el tenista británico se había impuesto en seis de los ocho encuentros desarrollados hasta ese momento -todos ellos torneos sobre superficie dura- y se había alzado con la victoria en los cuatro postreros partidos.
Con respecto al campeón defensor del ATP Masters 1000 de Cincinnati, el tenista suizo aseveraría con prelación al encuentro que “él ha sido más o menos el mejor jugador del mundo sobre superficie dura en este año“, añadiendo que sabía que iba “a ser un partido muy complicado“. Finalmente, señalaría lo siguiente: “Sólo tengo que salir con mi plan de juego y espero que funcione“.
Durante este cotejo, se observaría algo de cansancio en el tenista que había desplazado a Rafael Nadal de la segunda posición del Ranking Mundial. Sin embargo, lo que le posibilitaría a Roger Federer alzarse con la victoria -por 6-2 y 7-6 (8) sería la contundencia y precisión en sus tiros, su altísima efectividad con el primer servicio -con el cual obtendría el 88% de los puntos disputados- y el hecho de no haber afrontado puntos de quiebre en su contra y concretado dos de los seis que había tenido a su disposición -ambos en el primer parcial-.
En la conferencia de prensa, el primer finalista analizaría el modo en que había superado a su rival, apuntando lo siguiente:
“En las últimas oportunidades que jugué contra él, pienso que muy a menudo gané el primer set. Terminé perdiendo el segundo y luego no pude hallar mi juego en el tercero (…) Para mí, obviamente, era importante que esta vez no sucediera lo mismo. Me mantuve agresivo. Siempre estaba esperando obtener los juegos, y pienso que al final merecí ganar sólo porque no estaba asustado de ir tras mis golpes. Pienso que serví bien hoy. Fue tan sólo una muy buena performance“.
Vinculado con estas declaraciones, es dable apuntar que, en cuatro de los últimos cinco triunfos de Andy Murray ante Roger Federer -es decir, Semifinales del Torneo de Doha de 2009 y del Master Series de Madrid de 2008, en la Copa de Maestros y en la Segunda Ronda del Torneo de Dubai de 2008-.
Habiendo superado al jugador que, en este año, se había mostrado como su principal oponente, en el sendero hacia una nueva consagración del tenista suizo se divisaba a Novak Djokovic, quien había eliminado del certamen a Rafael Nadal.
Contra el serbio, se verificaría una situación similar a la visualizada en las Semifinales, en virtud de que el defensor del título del Abierto de Estados Unidos observaría una soberbia actuación en el primer parcial, en donde su rival se revelaría incapaz de ganar el primer juego hasta el sexto game -situación en la cual coadyuvaba mostrarse bastante errático con su revés-, hecho que festejaría, en una muestra de impotencia por lo que acontecía.
En el segundo set, el jugador serbio obtendría el segundo punto con su servicio y, posteriormente, concretaría un punto de quiebre. Sin embargo, pese a consolidar un marcador de 3-0 a su favor, no podría sostener el embate de Roger Federer, quien, luego de ganar el juego con su servicio, recuperaba el rompimiento de su saque.
Es dable mencionar que, en el noveno juego del segundo set, el tenista suizo resolvería exitosamente una posibilidad de quiebre de su oponente, que podría haber significado la cesión del parcial. Inmediatamente después de superado este escollo, quien ostenta el récord de más semanas consecutivas en el primer puesto del Ranking Mundial concretaría un nuevo rompimiento, consolidándolo posteriormente con su servicio.
Esta excelente actuación, que culminaba con un resultado de 6-1 y 7-5, nuevamente hallaba explicación en la precisión de los impactos de Roger Federer -situación que se mantuvo en todo el partido, salvo quizás en los primeros juegos del segundo parcial- y en la gran contundencia con su primer servicio -ganó el 85% de los puntos que se disputaron de dicho modo-. Tal vez el único acápite a mejorar fue la efectividad en quiebres, dado que únicamente concretó cuatro de las quince oportunidades poseídas -siete de ellas concentradas en el segundo juego del primer set-.
Al finalizar el encuentro, el triple campeón del ATP Masters 1000 de Cincinnati y quien ha obtenido el 61º título de su carrera profesional, coincidía con este análisis de las claves del resultado.
“Jugué agresivamente. Fue similar al partido contra Murray. Quizás no le di muchas oportunidades. Si bien no tuve un porcentaje de primeros servicios que fuera demasiado alto, pienso que serví en forma inteligente y bien en el segundo saque para que él siempre se quedara adivinando y sin saber qué iba a venir.
No estaba fallando mucho. Cuando quise jugar en forma agresiva, eso también funcionó. Infortunadamente, fui quebrado temprano en el segundo set, algo que pude haber evitado. Pero él se mantuvo firme y, al final, disputé algunos buenos puntos para conseguir el quiebre“.
En síntesis, Roger Federer disputó un certamen en donde su nivel de juego fue incrementándose a medida que los oponentes presentaban una mayor entidad, demostrando que lo acontecido ante Jo-Wilfried Tsonga es una mera anécdota y que no ha dejado consecuencias en lo que respecta a su confianza.
Por otro lado, es dable destacar que, por primera vez en 2009, se impuso sobre Andy Murray, dando indicios que la desventaja estadística -mayoritariamente verificada en el peor momento de su carrera profesional en los niveles psicológico y físico- puede revertirse.
El nivel exhibido en este ATP Masters 1000 confirma que es el principal candidato a imponerse en el Abierto de Estados Unidos, título que intentará obtener por sexta vez consecutiva, hecho que significaría el 16º Grand Slam de su carrera.
Una emotiva victoria logró el francés Jo-Wilfried Tsonga este viernes en cuartos de final del ATP World Tour Masters 1000 de Canadá, luego de remontar una desventaja de 1-5 en el tercer set para ganar al No. 1 del mundo, Roger Federer 7-6(5), 1-6, 7-6(3) y lograr su paso a semifinales en Montreal.
El primer set no tuvo quiebres y el desempate se lo llevó Tsonga por 7-5. Luego apareció el suizo, doble ganador de este torneo, para conseguir cuatro rompimiento en los siguientes dos parciales con lo que quedó con ventaja de 6-1 y 5-1.
Federer, de 28 años, sirvió dos veces para ganar el encuentro, 5-2 y 5-4, pero el francés se las arregló para aprovechar la baja en la concentración del suizo y ganó cinco juegos consecutivos, con lo que tomó la ventaja de 6-5. Incluso, Tsonga tuvo triple punto de partido en el 12º game al estar 0-40, pero Federer estiró el partido al desempate.
Tsonga, de 24 años, no desperdició nuevamente las oportunidades que le dio Federer y esta vez abrochó el partido en su cuarto match point gracias a la segunda doble falta del suizo en un total de dos horas y 19 minutos.
El No. 7 del South African Airways ATP Ranking vengó su derrota a manos del suizo del año pasado en octvos de final del ATP World Tour Masters 1000 de Madrid, y así sigue su marcha triunfal en su primera presentación del sexto certamen ATP World Tour Masters 1000 de la temporada que se juega en Montreal.
Es la primera semifinal que disputará Tsonga desde febrero, cuando ganó su segundo título del año, cuarto en su carrera, en Marsella (v. Llodra), junto con la que había ganado previamente ese mismo mes en Johannesburgo (v. Chardy). Desde abril, el No. 1 del Francia tiene un registro de 9-7, pero gracias a su gran arranque de temporada donde llegó al menos a cuartos de final en ocho torneos acumula un récord de 36-12 este año.
Con respecto a la fotografía que se someterá a continuación, Roger Federer describió la situación que atravesaba al momento de la captura de la imagen.
“Como había prometido, aquí está una foto familiar que mi padre tomó. Él piensa que se está convirtiendo en un fotógrafo profesional. Fue muy divertido, en virtud de que las niñas tenían hipo mientras nosotros intentábamos tomar una fotografía decente. Las niñas y su madre lo están haciendo genial. Gracias por todos sus cálidos deseos“.
El jueves 23 de julio, el nacimiento de las mellizas Myla Rose y Charlene Riva sorprendió al mundo, en virtud de que no existía conocimiento de que Roger Federer y Mirka Vavrinek habían engendrado a dos niñas.
Sería una alegría más para este tenista que, en los últimos dos meses, se consagró en dos Grand Slams, -Roland Garros y Wimbledon- situación que dio como resultados que se convirtiera en el jugador con mayor número de victorias en certámenes de esta entidad, en el quinto jugador de la historia en obtener el Golden Slam y, además, que recuperara la primera posición del Ranking Mundial.
Con respecto al alumbramiento de las mencionadas niñas, el tenista suizo señalaría lo siguiente: “Tengo maravillosas noticias que compartir con ustedes: ¡Tarde, en el día de ayer, en Suiza, Mirka y yo nos hemos convertido en orgullosos padres de mellizas! Las llamamos Myla Rose y Charlene Riva y ambas gozan de salud y, junto a su madre, lo están haciendo genial. ¡Éste es el mejor día de nuestras vidas!“.
Desde aquí, felicitamos a los flamantes padres y les deseamos la mayor felicidad para ellos y sus hijas.