El Abierto de Estados Unidos comenzará su desarrollo con una situación que no se verificaba en la realidad desde el Abierto de Australia de 2004. Roger Federer será el segundo cabeza de serie, como consecuencia de que, desde el 18 de agosto del presente año, ha cedido la primera posición del Ranking mundial en favor de Rafael Nadal.

Por otro lado, participará en este certamen sin tener posibilidades de recobrar su otrora ubicación -como resultado de que el jugador suizo enfrenta la defensa de la consagración en el Abierto de Estados Unidos de 2007 (es decir, 1000 puntos) y Rafael Nadal únicamente defenderá 150 puntos-, y el hecho de alzarse con la victoria en este Grand Slam no sólo tendrá en miras no alejarse aún más del tenista español en el Sistema de Entradas -con respecto a quien la brecha es de 770 puntos-, sino resguardarse de Novak Djokovic, quien, por primera vez en su carrera, poseerá opciones reales de colocarse por delante del tenista suizo en la clasificación mencionada up supra y de ocupar la segunda posición del Sistema de Entradas.
En virtud de que la diferencia entre Roger Federer y Novak Djokovic asciende a 825 puntos, y que el tenista serbio defiende trescientos puntos menos que el ganador de la presea dorada en los Juegos Olímpicos en la modalidad dobles, se presentan diversas opciones para que el primer jugador mencionado avance una posición en el Ranking mundial.
Si desea resguardar su actual posición -sin especular con los resultados que Novak Djokovic pueda exhibir en la ulterior instancia-, Roger Federer, como mínimo, debería acceder a la final del postrero Grand Slam de la temporada, en cuya consecución -puntualmente, en una de las Semifinales- es altamente probable que deba enfrentarse a Novak Djokovic. Sin embargo, es dable apuntar que el mero hecho de que se verifique en la realidad la eliminación de Roger Federer en dicho cotejo, no implica que éste ceda la segunda plaza del Sistema de Entradas -ya que sólo significaría que la brecha entre el tenista suizo y el ganador de la presea de bronce en los Juegos Olímpicos decrezca a 275 puntos-, sino que Novak Djokovic requeriría alzarse con la victoria en la final.
Cabe apuntar que se espera que el hecho de que haya obtenido la medalla dorada junto con Stanislas Wawrinka en dobles, en los Juegos Olímpicos de Beijing, haya incrementado la motivación y confianza de Roger Federer, y que esta situación dé como resultado que pueda plasmar un nivel de juego más próximo al que ha alcanzado en la cima de su carrera profesional -en donde su derecha generaba innumerables golpes ganadores y el número de errores no forzados era prácticamente nulo-.
En el sendero de la consecución de récords
Es dable señalar que, pese a lo expresado en líneas preliminares, Roger Federer también tendrá el objetivo de continuar aproximándose a diversos récords existentes.
En principio, el hecho de alzarse con un triunfo en este torneo, implicaría colocarse a tan sólo una victoria en un Grand Slam de la marca que poseyó Pete Sampras -hasta la actualidad, se ha consagrado en doce Grand Slams y el ex tenista norteamericano totalizó catorce-.
Por otro lado, dicha situación significaría que igualara a Bill Larned, quien, entre 1907 y 1911, obtuvo cinco victorias en forma consecutiva en dicho certamen -compartiendo, de esta manera, la tercera mejor marca de la historia, detrás de Richard Sears (tenista que se impuso de manera ininterrumpida en siete ocasiones, entre 1881 y 1887) y Bill Tilden (quien alcanzó seis triunfos consecutivos, entre 1920 y 1925)-.
Asimismo, el hecho de obtener una mera victoria en este Grand Slam, daría como resultado alcanzar el segundo lugar -en solitario, ya que, en este momento, se encuentra compartiendo la segunda plaza con Ivan Lendl, al haberse impuesto en 27 oportunidades- en cuanto a tenistas que más encuentros han ganado de manera consecutiva -por detrás de Bill Tilden, quien dejó un récord de 42 partidos, entre 1920 y 1926-.
Sorteo del cuadro
En cuanto al sorteo del cuadro, cabe apuntar que ha dado como resultado que, de arribar a la instancia de Semifinales, sea Roger Federer quien deba enfrentarse a Novak Djokovic -tercera cabeza de serie-, situación que, como se ha expuesto con antelación, podría dar lugar a efectos en el Ranking mundial.
Por otro lado, es dable señalar que el primer rival del tenista suizo será Máximo González -jugador argentina que se encuentra en la 114º posición del Sistema de Entradas, que ostenta la victoria en el Challenger de San Benedetto como mejor resultado del año en singles-. En este sentido, cabe decir que se trata de un cotejo inédito, en virtud de que no existen enfrentamiento preliminares entre dichos jugadores, y que, a priori, no debería estribar gran dificultad para Roger Federer.
Visión de los dos primeros cabezas de serie
Roger Federer y Rafael Nadal compartieron protagonismo en la presentación del Abierto de Estados Unidos, que incluyó un evento publicitario en la ciudad de Nueva York, junto con el promotor de boxeo, Don King.

En dicho evento, los dos tenistas que monopolizan las dos primeras posiciones del Ranking mundial, fueron objeto de entrevistas, en donde expusieron sus visiones de lo que implicará el último Grand Slam del año.
Roger Federer hizo alusión a lo que representaba estar presente en dicho certamen, exponiendo que “éste es un gran momento para todos nosotros. Es de lo que se trata todo, venir a la más grande ciudad del mundo para jugar tenis. Existe tal excitación sobre este certamen y esta rivalidad. Esperamos que podamos afrontar las expectativas y batallar en la final“.
En virtud de que existe en él la esperanza de alzarse con la quinta victoria consecutiva en este certamen, recalcó la importancia en lo que respecta a motivación de la obtención de la presea dorada en los Juegos Olímpicos. “Con la motivación que me dio ganar la medalla de oro en dobles en Pekín puedo enfrentar este torneo con grandes expectativas. Aunque ahora probablemente necesito un poquito más de ayuda de los fanáticos, especialmente este año que no he estado jugando bien“.

Por su parte, Rafael Nadal expuso su satisfacción por el hecho de ocupar la primera plaza del Sistema de Entradas, señalando además que se encuentra en la búsqueda de una nueva consagración. “Necesito un último esfuerzo para cerrar el año con un broche de oro. Ha sido una temporada muy dura, pero me siento bien preparado física y mentalmente. Indudablemente me siento feliz por ser el número 1, pero sólo disfruto el momento. Tengo que hacerlo porque en esta gira hay momentos malos y buenos. Ahora estoy en uno bueno, pero un año atrás estaba en un bache“.
Finalmente, el tenista español, haciendo uso de su caballerosidad y deportividad, expresó que, de acuerdo a su perspectiva, Roger Federer era mejor tenista que él. “Todos estos años, siempre he expresado que había una persona encima mío y mejor que yo“.