Imágenes de Roger Federer en la consecución del ascenso al Grupo Mundial de la Copa Davis
Septiembre 25, 2008 1- General, 8- Copa Davis, Fotografías No Comments









Concomitantemente con el desarrollo de las Semifinales de la Copa Davis -protagonizadas, por un lado, por Argentina y Rusia, y, por el otro, por España y Estados Unidos-, durante el presente fin de semana se están disputando los play-offs entre dieciséis países, que comparten el objetivo de obtener una plaza en el Grupo Mundial de dicho certamen en 2009.
Entre dichas naciones, se hallaba Suiza, quien enfrentaba a Bélgica, contando con la representación de sus dos principales exponentes -es decir, Roger Federer y Stanislas Wawrinka-, que disputarían tanto los encuentros de singles como de dobles.
En la primera jornada -disputada durante el viernes-, el primer representante suizo en hacer su aparición sería Stanislas Wawrinka, quien enfrentaba a Steve Darcis -sin registrarse antecedentes de partidos entre ambos tenistas-. En un cotejo que se extendería por el término de cuatro horas, el jugador suizo se impondría con un marcador de 6-7 (3), 6-1, 6-3, 2-6 y 6-4, proporcionándole, de esta manera, el primer punto de la serie a su país natal.
El segundo partido de singles sería protagonizado por Roger Federer, quien debía disputar el segundo punto ante Kristof Vliegen -contra quien sólo existía un precedente, que databa de Roland Garros de 2004, en donde el suizo se había alzado con la victoria-. El jugador que ocupa actualmente la segunda posición del Ranking Mundial sólo hallaría resistencia por parte de su rival en el primer parcial -siendo definido en un tie-break-, y acabaría venciendo en tres sets, con un resultado final de 7-6 (1), 6-4 y 6-2.

Con una ventaja de 2 a 0 -y luego de haber sido agasajados por la presea dorada obtenida en los Juegos Olímpicos de Beijing, una hora y media antes del comienzo del encuentro-, Roger Federer y Stanislas Wawrinka se disponían a disputar el partido de dobles ante Xavier Malisse y Olivier Rochus. En este cotejo, la pareja suiza revertiría un marcador adverso -el primer parcial favoreció a sus oponentes-, y se impondría en cuatro sets, por 4-6, 7-6 (6), 6-3 y 6-3.
Con posterioridad al aseguramiento de una plaza en el Grupo Mundial de la edición de la Copa Davis a desarrollarse en 2009, Roger Federer que era “bonito celebrar este triunfo luego de la decepción sufrida el año pasado“, y aseguró que, en virtud de que “su calendario es mucho mejor que este año“, representará al país del cual es oriundo desde la Primera Ronda.
Abraham Campos
Federer dice que la confianza en sí mismo jamás se fue durante este 2008, a pesar de las duras derrotas en las finales de Roland Garros y Wimbledon
Ahora, con su 13er título de Grand Slam en mano, el No.2 del mundo estará buscando cerrar con fuerza en este otoño, para hincar su nuevo ataque por la cima en el 2009.
“Yo nunca tuve un momento en el que dijera: ‘Las cosas simplemente no están funcionando por mi’”, mencionó Federer una semana después de ganar su quinto US Open al hilo sobre Andy Murray. “De hecho, en los torneos grandes siempre jugué bien”.
Lo que para Federer ha sido una “mala” temporada, siendo semifinalista en el abierto de Australia, finalista en Francia y Wimbledon y campeón en el US Open, parecería un sueño para la mayoría de los demás jugadores.
Un infección glandular lo pusieron a prueba a inicio de la temporada, sin embargo para Federer su persistencia fue aún mayor. “Esta temporada ha sido difícil y dura para mi, pero aún me queda energía para aguantar el resto de la ruta. Definitivamente sigo fresco aún”, dijo en Nueva York. “Estoy muy contento acerca de mis decisiones (en cuanto al calendario)”.
La próxima meta para el jugador suizo, además de recuperar el No.1 del mundo en manos de Rafael Nadal, es alcanzar los 14 títulos de Grand Slam de Pete Sampras, meta que pudiera alcanzar si logra adjudicarse el título en Australia en enero próximo.
Fuente: http://www.tennistalk.com/es/noticias/20080916/La_confianza_de_Federer_jam%C3%A1s_se_fue_a_pesar_de_la_dura_temporada
En el día de hoy, se ha hecho público el hecho de que la empresa Jura -dedicada a la elaboración y comercialización de electrodomésticos, destinados al hogar y a oficinas- ha firmado un acuerdo de colaboración con la firma Jura, que se extenderá hasta el año 2.016.
Roger Federer será responsabilidad del quíntuple campeón de Wimbledon y del Abierto de Estados Unidos ser quien difunda -tanto en Suiza como en el ámbito internacional- los valores que, de acuerdo a la compañía, comparten con el tenista, a saber: “rendimiento, precisión, prestigio y pasión por la excelencia“.

Actualmente, la lista de patrocinadores de Roger Federer, incluye a Emmi, Gillete, Jura, Mercedes Benz, Nationale Suisse, NetJets, Nike, Rolex, Swiss y Wilson. El jefe de la oficina suiza de la agencia deportiva Octagon ha estimado que, en materia de patrocinio, “los contratos internacionales oscilan entre 2 y 5 millones de dólares (2,5 y 6 millones de francos suizos) al año, excluyendo los negocios vinculados a la promoción de equipo para tenis. Si incluimos Nike, Wilson y otros contratos nacionales, entonces sus ingresos probablemente se manejan en el rango de los 12 millones de dólares anuales“.
MEXICO — No, no era el declive, como muchos pensaron de la carrera del que ha sido considerado el mejor tenista en la historia.
No, Roger Federer nos demostró que contra cualquier rival, no estaba dispuesto a caer en la final del US Open que se disputó en lunes, algo inusual, desde 1987.
Si parecía que este era un año de pesadilla para Federer, en el que no logró brillar ante el huracán que se le vino encima y que tiene por nombre Rafael Nadal, el suizo pareció recuperarse no sólo física, sino mentalmente, para empezar a reencontrar esa motivación que lo llevó a la cima del ránking, logrando un pleno dominio por más de un lustro.
El Roger Federer que vimos los primeros meses, distaba mucho del que disputó la final este lunes en Nueva York. Aquel, parecía cansado, harto de la rutina y desesperado por no encontrar la fórmula para contarrestar a su acérrimo rival, Rafa Nadal.
Y mientras el español cosechó casi todos los títulos de cuanto escenario pisaba, a Federer las derrotas prematuras parecían perseguirlo, su rostro ya no tenía esa luz que ilumina a los vencedores, y sus movimientos ya no eran tan perfectos ni efectivos como antes, incluso tenistas de mediano nivel lograron ganarle, ya sin causar mucha sorpresa.
Parecía el inicio del fin de la era de dominio más impresionante en la historia del tenis, pero algo muy dentro de Federer no deseaba conformarse. Y tras las dolorosas derrotas de Roland Garros y Wimbledon ante Nadal, el suizo pareció replantearse su papel dentro de la ATP, el lugar que quiere dejar inscripto para la posteridad, y esa fue la chispa que le regresó la motivación que parecía ya perdida.
Y no fue Andy Murray, allanándole el camino al vencer a un extenuado Nadal que, tras las hazañas consumadas con medalla de oro olímpica incluída, ya no podía dar más, lo que le dio ventaja a Roger. No no se trataba de unas horas más de descanso, sino de vencer sus propios miedos y regresar a la cima.
Y es que esta final del US Open era para Federer, sin importar quien se le parara enfrente. Y asi nos lo transmitió desde que salio a la cancha del estadio Arthur Ashe, con una actuación en tres sets más que contundente. No sólo un resultado ganador, sino el regreso del campeón que viene por lo que le fue arrebatado, y quiere recuperar el sitio de honor.
Este lunes disfrutamos plenamente del tenis del mejor jugador en la historia, perdimos la oportunidad de verle triunfar sobre Nadal, que siempre es un rival de gran categoría. Pero recuperamos a Roger, al campeón de antaño.
Y lo mejor está por venir, con Roger y Rafa en plenitud, veremos un cierre de año espectacular y la pelea por los Grand Slams del 2009 ya se antojan interesantes ante la presencia de estos dos estilos diametralmente opuestos, pero que son efectivos y triunfadores.
¡Roger vs Rafa!… ¡Nadal vs Federer!
¡Ahora sí que lo mejor está por venir! tenemos frente a nosotros la rivalidad más impactante en la historia del tenis, gracias a que renació la magia en Roger Federer.
Fuente: http://espndeportes.espn.go.com/news/story?id=723526&s=ten&type=story
Roger Federer disfrutó de una bienvenida triunfal en su ciudad natal, Basilea. Cerca de 3000 personas asistieron al evento, dándole a Roger, Stanislas Wawrinka y Fabian Cancellara (ciclista, el tercer ganador suizo de una medalla dorada en Beijing) una ovación cuando ellos arribaron.
Los tenistas ganadores en dobles, Roger y Stan, y el doble campeón mundial, Fabian Cancellara, exhibieron sus medallas desde un balcón, en el hall de la cuidad, el jueves. Las celebraciones se desarrollaron sólo dos días después de que Roger obtuvo la victoria en el Abierto de Estados Unidos, su décimo tercer título de Grand Slam. “Es bueno regresar a Suiza, luego de una extensa jornada de más de nueve semanas. Es especial poder compartir estos momentos junto con Stan y Fabian“, señaló Roger.
Fue el evento perfecto para la celebración de grandes victorias. Videoclips fueron mostrados en una gran pantalla, con una música sensacional recodando todos los momentos emotivos. Los tres deportistas disfrutaron caminar entre la multitud, dando autógrafos y tomándose fotos. Con posterioridad, ellos fueron entrevistados en un gran escenario, bromearon, y, eventualmente, lanzaron hacia los espectadores, pelotas de tenis de tamaño muy grande autografiadas. Discursos oficiales de políticos locales, del presidente del club de fans, así como de Ralph Jeitziner, patrocinador del evento, se incluyeron también en la fiesta.
“Significa mucho para mí recibir tal bienvenida en mi ciudad natal. Guardaré este día en mi memoria para siempre“.
Traducción personal a partir de http://www.rogerfederer.com/en/rogers/news/newsdetail.cfm?uNewsID=799




Mirka lo contempló a través del objetivo. La compañera del héroe redimido quiso coleccionar las imágenes de su quinta victoria neoyorquina. Tuvo el tiempo y la calma negada en episodios precedentes. La victoria fue holgada. Como antaño. Cuando nadie quebraba la relación directa, fiel, inquebrantable, entre Roger y el infinito.
El hombre de los pentas, cinco veces grande en el Abierto de Estados Unidos, otras tantas en Wimbledon, había regresado para definir su territorio. El poder de Nadal, el empuje de Djokovic, la irreverencia de Murray… Hubo quien consideró su raqueta ya caduca, no apta en la nueva era, la de esos jóvenes proteicos decididos a romper con todo. Pero ahí estaba él, tumbando al tres y al cuatro, liberado esta vez del choque directo con quien tomó su relevo al mando de la fábrica. Ahí estaba el maestro cada vez más parecido a sí mismo, aún sin la delicadeza continuada con la pelota, pero con la necesaria actitud, con rasgos indudables para hacerse reconocible en la foto.
En su año más ocre del último lustro, Roger Federer se ha presentado en tres de los cuatro domingos más deseados; sólo Melbourne le quedó ajeno por culpa de ese Novak en ebullición. El decimotercero de los grandes incorpora un componente de excitación al circuito, que vive momentos esplendorosos. Con Nadal firme, Djokovic fiable y Murray incorporado al grupo director, planea de nuevo la figura del suizo, a sólo dos estaciones de culminar el gran desafío de su vida.
Encorajinado, en un derroche poco frecuente de gestualidad, Federer se deja ver en una sucesión de imágenes autoreivindicativas, usando los puños como el mejor de los pesos pesados. Las agencias ofrecen al ganador mostrando elocuentemente al mundo su poder. Por si alguien lo dudaba. Mirka tampoco pasó de largo. No perdió detalle de la resurrección de su hombre. Siempre quiso a su lado a un ganador.
Por Javier Martínez.
Fuente: http://www.elmundo.es/elmundodeporte/blogs/sinred/index.html
El lunes 8 de septiembre de 2.008, Roger Federer hacía su aparición en la quinta final consecutiva del Abierto de Estados Unidos, en donde se enfrentaría a Andy Murray, quien, a partir de dicho día, ocupaba la cuarta posición del Ranking mundial.
Ante el tenista británico de 21 años, Roger Federer intentaría alzarse con su quinta victoria consecutiva en el mencionado certamen, emulando a Bill Larned -tenista que se impuso entre 1.907 y 1.911-, pero sería el único que ha logrado consagrarse como pentacampeón en cinco ediciones contiguas de dos Grand Slams -es decir, Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos-.
Por otro lado, éste se convertiría en su 13° triunfo en un Grand Slam, hallándose a tan sólo una consagración del récord de Pete Sampras, y, de esa manera, extendería a 34 la sucesión ininterrumpida de encuentros ganados en el Abierto de Estados Unidos.
No obstante, los antecedentes exhibían que el partido que debía disputar estribaba dificultad, en virtud de que Andy Murray se había impuesto en dos de las tres ocasiones -todas ellas sobre superficie dura- en que el destino de los tenistas se había cruzado -es decir, en el Torneo de Dubai de 2.008 y en el Máster Series de Cincinatti de 2.006-.
Si bien Roger Federer había expresado su preferencia por un enfrentamiento en la final ante Rafael Nadal -situación que parece irónica, si se considera que el tenista español obtuvo la victoria en seis de los doce partidos que se han desarrollado entre ambos-, no desmereció a su rival, señalando lo siguiente: “Me gusta como juega Andy, (…) estoy seguro de que estará entre los mejores durante los próximos años porque siempre he pensado que tiene un talento increíble. Es un gran jugador“.
Desarrollo de la final
El partido comenzaba con la incertidumbre de si Roger Federer plasmaría el nivel de juego -especialmente en el tercer set, rozando la perfección- que había exhibido ante Novak Djokovic, o bien si se asemejaría a aquel que había provocado que el encuentro ante Igor Andreev se extendiera por cinco sets -situación promovida por el hecho de que cometió un gran número de errores no forzados (totalizó 60)-.
Si bien era dable imaginar que el hecho de conseguir el primer Grand Slam de la temporada podría ocasionar que el jugador suizo hiciera frente a mucha presión, esta circunstancia no pareció visualizarse durante el cotejo ante Andy Murray, verificándose en la realidad la primera hipótesis señalada con prelación.

En el primer set, se observó a Roger Federer sumamente contundente con su servicio -únicamente, cedió cinco puntos y no enfrentó ninguna posibilidad de quiebre-, empleando el primer saque en el 76% de los puntos y ganando el 88% de los mismos. Esta situación conjugada con la comisión de un número relativamente bajo de errores no forzados -siete, tres menos que su oponente- y con el hecho de que supo concretar dos de las cuatro chances de romper el saque de Andy Murray -en particular, en los juegos sexto y octavo-, dio como resultado que el tenista ubicado en la segunda posición del Ranking mundial se impusiera por 6-2.
En el segundo parcial, se observaría mayor paridad entre los protagonistas, verificándose en la realidad una menor utilización y efectividad del primer servicio por parte del tenista suizo -los porcentajes fueron 57% y 76%, respectivamente- y una mayor imprecisión -en el set, dobló la cantidad de errores no forzados con los cuales había culminado en el primer capítulo-. Estos hechos dieron la posibilidad a Andy Murray de quebrar el saque de Roger Federer -capitalizó uno de las cuatro oportunidades que ostentó-, y provocarían que el partido llegara igualado al décimo juego.
El jugador que protagonizó las finales de Roland Garros y Wimbledon sostuvo su servicio en el siguiente juego, y aseguró que se llevara a cabo un tie-break, en caso de que su rival obtuviera el punto correspondiente a su turno de servicio. No obstante, esta situación no se verificaría en la realidad, revelándose el británico incapaz de extender el parcial, y Roger Federer obtendría el segundo capítulo -concretando nuevamente el primero de los puntos de quiebre de los que había dispuesto, con una efectividad de 100% en ese acápite-, con un marcador de 7-5.
Si bien en el que sería el último set del encuentro la utilización del primer servicio de Roger Federer decrecería -lo emplearía únicamente en el 48% de los puntos-, se observaría una disminución significativa en errores no forzados -totalizaría nueve, uno más que su rival-, y, especialmente, se mantendría inalterada su elevada eficacia en la concreción de quiebres -aprovecharía tres de las cuatro ocasiones que le otorgó Andy Murray, en los juegos primero, tercero y séptimo-. El tenista británico -evidenciando una cierta impotencia, en virtud de que su nivel de juego era bueno-, únicamente sostendría su saque en el quinto juego y, posteriormente, concretaría la posibilidad de quiebre que poseyó en el siguiente juego.

Visión de Roger Federer de los acontecimientos y del futuro
Con respecto al desarrollo del encuentro, el tenista suizo subrayó la importancia de la selección de una estrategia idónea y del hecho de que su nivel de juego haya mejorado en concordancia con el nivel de tenistas que enfrentaba. “Creo que hoy elegí la estrategia correcta en contra de Andy, quien es un gran estratega. Es siempre importante jugar con él en el modo correcto, de otro modo, pierdes. Pienso que hice un buen trabajo hoy, y sentí al final del torneo que estaba dando lo mejor de mí a medida que iban siendo más difíciles, como sucedió el año pasado. Entonces, por esta razón, estoy muy contento por la manera en la que estoy jugando“.
Por otro lado, destacó el efecto en la motivación que produjo el hecho de haber conseguido la presea dorada junto a Stanislas Wawrinka en los Juegos Olímpicos. “Llegué aquí muy feliz por ser campeón olímpico. Pienso que eso fue lo que hizo la diferencia. Si yo no hubiera jugado dobles en las Olimpíadas, hubiera venido aquí con tres duras derrotas. Pero el oro olímpico en dobles, me hizo olvidar un poco de ello, y sólo llegué aquí y disfruté este certamen“.
Asimismo, apuntó que su actuación en las Olimpíadas se vinculaba con la inusual alegría que había demostrado en algunos cotejos. “Vine con buen ánimo de los Juegos Olímpicos, donde tuvimos algunas celebraciones locas entre nosotros. Supongo que permanecí en una nube. Batí a algunos realmente buenos jugadores en condiciones difíciles, y el alivio fue enorme cuando iba avanzando en el torneo. Pienso que esas fueron las razones por las cuales estaba mucho más “vivo” que nunca“.
Finalmente, siendo inquirido acerca de cuáles serían sus objetivos para el año 2009, expuso que aún no se había fijado metas para la próxima temporada. “Primero, me gustaría culminar la temporada sano y jugando bien. Hay algunas metas para mí todavía. Tengo la Copa Davis en casa, el Torneo de Basilea -mi ciudad natal, donde solía ser un recogepelotas-. Tengo el Torneo de Maestros en Shanghai. Me gustaría defender ese título también. Entonces aún tengo algunos objetivos. Estoy mirando hacia esos desafíos. Luego veremos como luce el año próximo, pero, evidentemente, estoy muy confiado“.
Efectos en el Sistema de entradas
A raíz de su nueva consagración en el Abierto de Estados Unidos, Roger Federer ha conseguido la exitosa defensa de los 1.000 puntos obtenidos en 2.007, dando como resultado que, en la clasificación publicada en el día de hoy, ostente 5.930 puntos. No obstante, como consecuencia de que Rafael Nadal mejoró su actuación de la temporada pasada, éste ha ampliado la brecha con respecto al tenista suizo en 200 puntos -actualmente, posee 7.000 puntos-.

Cabe ser destacado que, en virtud de la imposibilidad para clasificarse a la Semifinal que ha exhibido Novak Djokovic, éste ha cedido 250 puntos, y ahora la distancia entre el tenista serbio y el ocupante de la segunda colocación del Ranking mundial es de 1.075 puntos.
Es dable apuntar que Roger Federer participará, a partir del mes de octubre, en cinco torneos -entre los cuales se incluyen los Máster Series de Madrid y París y el Torneo de Maestros-, y afrontará la defensa de 1.650 puntos. Esto implica que defenderá 985 y 185 puntos más que Rafael Nadal y Novak Djokovic, respectivamente.
Finalmente, cabe señalar que Roger Federer podrá acrecentar su cosecha de puntos en 675 -en caso que se alce con la victoria en los cinco torneos en los cuales sea protagonista -además de los mencionados con antelación, asistirá al Abierto de Estocolmo y al Torneo de Basilea (o Davidoff Swiss Indoors)- y gane cada uno de los cotejos en la Copa Masters, en tanto que los tenistas nombrados up supra podrían obtener 1.085 y 1.520 puntos, respectivamente.
Nota: Las declaraciones son una traducción personal, a partir de las que fueron publicadas en la página oficial del Abierto de Estados Unidos -es decir, www.usopen.org -.

NUEVA YORK.- Roger Federer jugará su quinta final consecutiva del US Open tras tumbar a Novak Djokovic (6-3, 5-7, 7-5 y 6-2) en su mejor partido del torneo, donde actualizó lo mejor de su tenis. El suizo persigue en Nueva York su primer grande de 2008 tras perder las finales de Roland Garros y Wimbledon.
“Así es como me gustaría jugar siempre“, aseguró el número dos del mundo después de consumar su resurreción sobre la pista del estadio Arthur Ashe. “Así es como normalmente juego en pista rápida: media volea, passing shots, buenos servicios, poniendo la presión en rival, en fin, jugando con el viento a favor y usando toda mi ventaja“.
Los 20 ‘aces’ en su casillero ayudaron lo suyo, admitió Federer, “pero lo que más seguridad me dio fue ganar el primer set… Tuve la sensación de que él (Djokovic) estaba un poco cansado y desconcertado. Y tengo también la impresión de que le acabé de romper su voluntad en el tercer set“.
El esfuerzo acumulado por Djokovic en los dos cruces precendentes ante Tommy Robredo y Andy Roddick pesó en el ánimo del campeón del Open de Australia, que sólo ofreció réplica en la segunda manga.
Federer, apoyado en su servicio, recordó lo mejor de su repertorio para alcanzar su decimoséptima final de un Grand Slam. Con este registro iguala a Rod Laver y se acerca un poco más a Pete Sampras (18) e Ivan Lendl (19).
El helvético admitió que se siente muy cómodo en la escenario principal de Flushing Meadows. “Solía llamar Wimbledon mi casa, pero ahora, si consigo mi quinto Open, mi casa esté tal vez aquí. El público me ha apoyado mucho. Me siento un poco neoyorquino“.
A micrófono abierto sobre la pista, mientras Nadal cedía los dos primeros sets ante Murray, Federer expresó su íntimo deseo de disputar la final ante el español: “No me sorprendería si Andy logra derrotarle, pero tendría más sentido jugar contra Rafa en el Open… Siempre ha sido muy agradable poder jugar con él“.
Fuente: http://www.elmundo.es/elmundodeporte/2008/09/06/tenis/1220725401.html
Acotaciones preliminares relevantes
Roger Federer realizaba su presentación en la décimo octava Semifinal consecutiva -en una sucesión ininterrumpida iniciada en Wimbledon de 2004-, con el objeto de acceder a la décimo séptima final de Grand Slam de su carrera profesional.
Como se ha expresado con antelación, el rival al que debía enfrentar era Novak Djokovic -un polémico tenista serbio de 21 años, que, en el transcurso de 2008, se ha impuesto en el Abierto de Australia y en los Máster Series de Roma e Indian Wells-, jugador contra quien se había enfrentado en ocho oportunidades. Si bien el historial de encuentros preliminares aparecía con un saldo favorable para el tenista suizo -es decir, se alzó con la victoria en seis ocasiones y en la única final de Grand Slam que habían protagonizado (Abierto de Estados Unidos de 2007)-, es dable mencionar que los dos únicos triunfos del tercer preclasificado habían tenido lugar en superficie dura -es decir, en la Semifinal del Abierto de Australia de 2008 y la final del Máster Series de Canadá de 2007-.
Con su clasificación a las Semifinales de este certamen, Roger Federer había logrado defender 450 de los 1.000 puntos que tenía en juego, luego de su consagración en el Abierto de Estados Unidos de 2007. Si se verificaba en la realidad la hipótesis más negativa -es decir, que el suizo sufriera una derrota-, su permanencia en la segunda posición del Ranking mundial, dependía de que Novak Djokovic no obtuviera la victoria en la final -reduciéndose la brecha a 275 puntos-. En esta línea de pensamiento, cabe apuntar que un triunfo en la final por parte del tenista serbio, significaba que éste lograra la segunda plaza, aventajando por 25 puntos a Roger Federer.
Desarrollo de la Semifinal
Roger Federer iniciaba el encuentro con un ace y sin ceder un punto con su servicio, siendo éste un indicio de lo que acontecería en lo sucesivo.
No sería sino hasta el cuarto juego en donde se verificaba el primer y único quiebre del set por parte de Roger Federer, quien aprovechaba su primera posibilidad de colocarse con una ventaja en el marcador.
Con respecto a este parcial -que culminaría con un resultado de 6-3, en favor del segundo preclasificado del torneo-, cabe destacar que se observó una gran contundencia y precisión por parte de Roger Federer. Los motivos que explicaban esta situación eran la gran efectividad con su primer servicio -jugó en el 83% de los puntos de esta manera y ganó el 80% de dichos puntos (sólo perdió cuatro)-, sus once golpes ganadores y el hecho de que sólo haya cometido tres errores no forzados.

En el segundo set, se verificaría en la realidad una situación inversa, siendo Novak Djokovic lograba el quiebre de servicio en el cuarto juego, aprovechando -a raíz de un error no forzado de Roger Federer- la primera de las dos oportunidades de las que disponía.
Sin embargo, en el séptimo juego, Roger Federer contaría con la primera chance de quiebre del segundo set, que concretaría luego de un error no forzado de Novak Djokovic -quien impactó con su pelota en la red-.
En el duodécimo juego, con posterioridad de que su oponente se aseguraba disputar un tie-break, se comenzaron a producir varios errores no forzados por parte del tenista suizo, quien, en consecuencia, enfrentaría un triple set point en contra. Si bien éste podría ganar los dos puntos subsiguientes, se revelaría incapaz de ganar el juego, luego de cometer una doble falta, y su rival se impondría en el segundo parcial por 7-5.
Si bien en el transcurso de este set se había registrado un incremento en la cantidad de errores no forzados por parte de Roger Federer -totalizó ocho más que en el primer set-, el factor clave que explicaba su resultado era sus menores empleo y efectividad del primer servicio. En este sentido, es dable señalar que disputó el 64% de los puntos con su primer saque, obtuniendo el 61% de los mismo.

El tercer set iniciaba con el servicio de Novak Djokovic, quien proporcionaría a su rival la primera posibilidad de quiebre, pero éste ganaría tres puntos consecutivos para mantener su saque.
Una situación similar se verificó en el tercer juego, en donde algunos errores no forzados y una doble falta por parte de Novak Djokovic, propiciarían que el tenista suizo poseyera una nueva oportunidad de quiebre, que nuevamente sería desperdiciada.
Sin embargo, en el undécimo juego, Roger Federer dispondría del tercer punto de quiebre en su favor del parcial, y, a diferencia de lo acaecido con antelación, la concretaría y se posicionaría con una ventaja de 6-5 en el marcador, sirviendo para obtener el tercer set.
El tenista suizo comenzaría el duodécimo juego con una magnífica definición de un punto, que había exhibido un smash por parte de Novak Djokovic, al cual Roger Federer pudo responder efectivamente con una especie de smash. Finalmente, el tenista ubicado en la segunda posición del Ranking mundial obtendría el set, al capitalizar su segundo set point.
Éste sería el set más extenso que se había desarrollado hasta el momento -con una duración de 52 minutos, cuatro más que el segundo parcial-, y la clave del marcador fue el aumento de la efectividad del primer servicio de Roger Federer -si bien lo empleó en el 50% de los puntos, obtuvo el 79% de los mismos- y la eficacia en la conversión de quiebres -concretó su única oportunidad-.

En el siguiente set, se advertiría mayor disparidad entre los protagonistas, siendo desencadenante de esta situación el hecho de que el juego de Roger Federer se aproximara a la perfección.
En el primer juego, el tenista suizo comenzaba disponiendo de dos chances de quiebre, que no podría concretar.
No obstante, cuatro juegos después, ostentaría otras tres posibilidades -dos de ellas consecutivas, que serían remontadas por Novak Djokovic-, concretando la tercera, luego de dos errores no forzados por parte del tenista serbio.
En el séptimo juego, la concentración de Novak Djokovic pareció verse disminuida, como resultado de la presión de un marcador adverso, verificándose dos errores no forzados consecutivos, que propiciarían la consecución de un nuevo quiebre de servicio en favor de Roger Federer. Éste último no desaprovecharía esta oportunidad, y capitalizaría la segunda opción, luego de revertir un desarrollo del punto favorable al jugador serbio.
Habiendo conseguido su segundo quiebre de servicio, Roger Federer sellaría su victoria ante Novak Djokovic, sin ceder ningún punto en el que se convertiría en el postrero juego del encuentro. En 2:45 horas, el resultado final del encuentro sería 6-3, 5-7, 7-5 y 6-2, y, de esta manera, el ganador de doce títulos de Grand Slam emulaba a Rod Laver en el sentido de alcanzar la décimo séptima final en un Grand Slam y lograba su 34º victoria consecutiva en el Abierto de Estados Unidos.

Como resumen del partido, quien adscribe a estos comentarios ha de expresar que ha sido un encuentro vibrante, en donde se ha visualizado a Roger Federer plasmar su mejor nivel de juego -o, como mínimo, una performance cercana a su potencial-.
Como se ha mencionado con prelación, el factor primordial ha sido la elevada utilización y efectividad del primer servicio, con el cual disputó el 63% de los puntos y obtuvo el 76% de los mismos, consiguiendo además 20 aces.
Por otro lado, cabe apuntar que el tenista suizo cometió 28 errores no forzados -en el cuarto set, sólo poseyó uno- frente a los 47 de Novak Djokovic. En el caso del jugador serbio, es dable señalar que gran parte de dichos errores, estuvieron concentrados en puntos cruciales del encuentro -en donde enfrentaba un punto de quiebre en contra o lo propiciaba-.
Reflexiones finales
En referencia a las diferencias que se observaron en Octavos de Final -ante Igor Andreev- y ante Radek Stepanek -en Tercera Ronda-, es dable mencionar que es un hecho que estriba gran dificultad que los deportistas puedan repetir performances cercanas a la perfección en encuentros consecutivos, y, en consecuencia, de dicha situación no es dable desprender conclusiones de tipo apocalíptico. En ocasiones, la prensa y los aficionados cometen este equívoco.
Vuestra interlocutora entiende que la irregularidad de Roger Federer es motivada por el hecho de que éste se encuentra atravesando un punto de inflexión. El acrecentamiento de errores no forzados parece no vincularse únicamente con la presión de la cual es objeto o una disminución en la confianza en sus golpes, sino a que se advierte una cierta ansiedad/apresuramiento por definir los puntos, incurriendo en riesgos innecesarios.
En cierta forma -pero plasmándose de otra manera-, la actualidad de Roger Federer se asemeja a cómo fue en la etapa de jugador junior, en donde se caracterizaba por ser un tenista impulsivo -siendo una muestra de dicha situación el hecho de que soliera romper numerosas raquetas, cuando cometía un fallo-.
De todos modos, es dable mencionar que el hecho de haber obtenido la presea dorada junto a Stanislas Wawrinka en los Juegos Olímpicos, ha dado como resultado que Roger Federer muestre una faceta disímil, siendo más efusivo en el festejo de los puntos, disfrutando más cada victoria.
Es posible que una nueva consagración en un Grand Slam sea el punto de partida de una actuación más regular por parte del tenista suizo. En todo caso, sólo le falta un paso para lograr este resultado.